Salimos de los billares para dirigirnos por la chicharra hasta la Galo’s en Capitán Mendizabal.Juntamos la pasta disponible y comprobamos que hay suficiente para la entrada y para tomar alguna coca-cola.
Atravesamos el parque con los primeros rayos del sol primaveral y pienso que quizás ya quedó atrás el sirimiri habitual del invierno en Santurtzi.Lo vemos junto al paso de las vías del tren del puerto.El pechines montado en la desvencijada bici pasa por debajo de las barreras como si tal cosa.Se encamina al puerto y Litos comenta:
-Eh!Seguro que va a hacer alguna locura de las suyas.Podemos ir a verle.
Le respondo:
-Venga….Ya le hemos visto un montón de veces.Vamos al Galo’s que seguro que nos esperan allí las chicas.
-Oye a lo mejor se curra algo tremendo-dice Johny.Acordaros de cuando bajo la cuesta de Mamariga sin manos.
-Joder tios, será mejor que vayamos al puerto antes de que os mande a paseo.Espero que haga algo sorprendente que merezca la pena.
Cruzamos las barreras abiertas y nos acercamos al puerto.Le vemos a unos metros por delante.Litos saca la bolsa de pipas y se come unas cuantas como si estuviera en el cine.Pechines da unas vueltas por el muelle a toda velocida haciendo derrapes, saltos y caballitos.
-No parece que hoy tengamos espectáculo…..Vámonos de aquí…No merece la pena.
Justo cuando termino de hablar Pechines sube la bici a lo alto de la pasarela del rompeolas y pedalea sobre la estrecha base como si tal cosa.A un lado varios metros de caída sobre los bloques de cemento de la escollera azotados por las olas y al otro un metro sobre el paseo.El viento mueve su larga melena negra.Avanza rápido sobre el malecón ajeno al peligro y los tres volvemos a pensar lo mismo:¡Está loco! Llega al final y salta sobre el paseo sin caerse.Vuelve hacia nosotros.Nos mira,con esos ojos de felino y nos espeta un ”joderos” cuando pasa a nuestro lado.Se va en busca de nuevos retos.
Nos acercamos hasta el Galo’s con la sensación de haber visto a un individuo sin pelo en pecho desafiar a la muerte como si nada.Me viene a la mente la canción de Steppenwolf:”Born to be wild”.
En la puerta de la disco,reclinados sobre un Triumph están el Turbi y las gemelas.La luz de la tarde se refleja en las rubias cabelleras de las chicas y Johny comenta:
-Hoy las chicas están diferentes, más alucinantes si cabe y no sé cuál es la razón.
-No te has fijado tio-le contesto-Son sus jeans.Son diferentes.Parecen guantes azules sobre sus piernas.
-Es cierto.Nunca había visto ese tipo de vaqueros.Pero quedan que te flipas.
Turbi nos ve llegar y saluda como hacemos todos:
-Hello Billy boys.
Esta forma de saludarnos la copiamos después de ver unas semanas atrás la película de Kubrick “La naranja mecánica”, de la escena cuando la pandilla llega al abandonado teatro para pelearse con la otra banda de colgados y el prota les saluda de esa forma.Esta ha sido una de las pelis que más me han impresionado.Era para mayores pero pudimos entrar gracias al hermano mayor de Johny y a sus amigos que le pusieron muy clarito al portero que entrabamos a ver la peli si o si.
-¿De dónde habéis sacado esos vaqueros tan chulos?-les pregunta Johny a las chicas.
Contesta Ana:
-Molan eh!.Nos los ha traído una tía nuestra que vive en París.Son de lo último.Se ajustan tanto que parece que no los llevas puestos.
Turbi les vacila:
-Ya quisiera yo que no los llevaras, je ,je ,je……
-¿Sabéis algo del resto de la gente?¿Van a venir?-les pregunto .
-Creo que sí.Hemos quedado aquí a las 5.-me responde Verónica, la otra gemela.La que no sé si vendrá es Mari Angeles (y me guiña un ojo).
Yo espero que venga.Verla bailar es un alucine.Johny les cuenta la hazaña de su hermano con la moto y Turbi relata la locura de Pechines en el puerto.Siguen llegando las pandillas de chicas y chicos.Paco el portero conoce a casi todos y a los nuevos les pregunta la edad, pero todos entran al Galo’s.Decidimos esperar al resto dentro y tras pagar la entrada y saludar a Paco cruzamos las puertas y entramos en nuestro mundo particular.El pincha discos pone “L.A. woman” de los Doors, y sus notas hacen que nuestros pies se empiezen a mover al ritmo.




























